El gobierno de Israel endureció su postura militar en el sur de Líbano tras el fallecimiento de dos sargentos de la reserva durante el inicio de la tregua temporal. El ministro de Defensa, Israel Katz, instruyó a las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) a actuar con máxima potencia, tanto por tierra como por aire, si las tropas enfrentan peligros directos. Según el funcionario, la orden incluye la demolición de estructuras y carreteras que representen una amenaza o que hayan servido como puestos de avanzada del grupo terrorista Hezbollah. Estas medidas buscan establecer una zona de seguridad fronteriza que garantice la protección de las comunidades del norte de Israel.
Los incidentes que elevaron la tensión ocurrieron el pasado viernes, coincidiendo con el arranque del cese de hostilidades de diez días gestionado por Estados Unidos. El sargento Lidor Porat falleció por la explosión de un artefacto al paso de un vehículo de ingeniería, mientras que el sargento Barak Kalfon murió durante la inspección de un edificio con explosivos ocultos. Con estos decesos, la cifra de militares israelíes muertos en territorio libanés asciende a 14. Pese al acuerdo diplomático anunciado por el presidente Donald Trump, Israel mantiene su ofensiva contra objetivos específicos en la zona y advirtió que continuará las acciones militares si el gobierno libanés no cumple con sus obligaciones de desarme.








