La NASA presentó oficialmente el telescopio espacial Roman, una herramienta de última generación diseñada para capturar imágenes del universo con una amplitud cien veces superior a la del emblemático Hubble. Durante su presentación en el centro Goddard de Maryland, las autoridades de la agencia destacaron que este dispositivo de doce metros de altura no solo buscará nuevos planetas, sino que intentará resolver los enigmas de la materia y la energía oscuras, elementos que componen el 95% del universo conocido. El telescopio será trasladado próximamente a Florida para su lanzamiento a bordo de un cohete de SpaceX, marcando el inicio de una nueva era en la cartografía espacial desde un punto privilegiado a 1,5 millones de kilómetros de la Tierra.
El potencial científico del Roman radica en su capacidad de procesamiento de datos, estimándose que enviará once terabytes de información diariamente. Según los ingenieros del proyecto, en tan solo su primer año de funcionamiento, el telescopio recolectará más datos que el Hubble en toda su trayectoria histórica, lo que facilitará el descubrimiento de miles de supernovas y sistemas planetarios hasta ahora invisibles. Nombrado en honor a Nancy Grace Roman, pionera de la astronomía, este observatorio espacial promete hallazgos tan disruptivos que la comunidad científica ya anticipa que sus mayores contribuciones podrían ser fenómenos que actualmente ni siquiera se han teorizado.








