La Arquidiócesis de Nueva York ha presentado una propuesta formal para pagar 800 millones de dólares a más de mil personas que denunciaron abusos sexuales cometidos por miembros del clero o personal laico. Tras meses de mediaciones, el plan establece un primer desembolso de 615 millones de dólares el próximo 27 de julio, seguido de pagos adicionales durante un periodo de 15 meses. Para reunir estos fondos, la Iglesia ha ejecutado la venta de propiedades de alto valor y aplicado severos recortes presupuestarios. Los demandantes podrán elegir entre un pago directo de 250 mil dólares o someterse a una revisión independiente por parte de un fideicomiso para determinar una compensación específica según la gravedad del caso.
La viabilidad del acuerdo depende de la aceptación unánime de los supervivientes; de lo contrario, la Arquidiócesis advierte que podría acogerse al Capítulo 11 de la Ley de Quiebras, un escenario que dilataría los procesos judiciales y reduciría las indemnizaciones finales. Como parte del compromiso de transparencia, la institución se verá obligada a publicar información detallada sobre los agresores y mantener una lista actualizada de clérigos con acusaciones creíbles en su portal web. Esta medida responde a las demandas civiles presentadas bajo la ley estatal de 2019, que permitió a las víctimas litigar casos que ya habían prescrito, marcando un precedente en la rendición de cuentas de la Iglesia católica.








