La justicia ecuatoriana ha emitido una sentencia condenatoria de 29 años y cuatro meses de privación de libertad contra el exasambleísta Santiago Díaz, tras ser hallado culpable como autor del delito de violación. La Fiscalía General del Estado confirmó que la víctima es una adolescente de doce años, hija de una de sus colaboradoras. El dictamen judicial surge tras un proceso de juicio donde se analizaron los hechos ocurridos en el domicilio del procesado. A pesar de que el sentenciado se declaró inocente y cuestionó la exposición mediática del caso durante su testimonio sin juramento, el tribunal consideró que las pruebas presentadas por la parte acusadora y el Ministerio Público fueron determinantes para establecer la responsabilidad penal.
El caso, que cobró relevancia pública tras la denuncia formal presentada por el padre de la menor, ha concluido con la imposición de la pena máxima contemplada para este tipo de delitos con agravantes. Durante las audiencias, la defensa de la víctima sostuvo que la contundencia de los elementos probatorios no dejaba lugar a dudas sobre la ejecución del acto ilícito. La resolución judicial subraya la gravedad de la infracción cometida contra una menor de edad y reafirma los protocolos de protección de derechos humanos en el ámbito penal. Con esta sentencia, se cierra una de las etapas más críticas de un proceso que ha generado una profunda vigilancia por parte de organismos sociales y sectores políticos nacionales.








