Una organización criminal que utilizaba exportaciones de chifles como fachada para enviar cocaína al exterior fue desarticulada tras un amplio operativo policial en Ecuador. Las autoridades revelaron que la estructura operaba desde bodegas adaptadas como búnkeres ocultos, donde se almacenaban grandes cantidades de droga antes de ser introducidas en contenedores con destino a Europa y Estados Unidos.
Según el Ministerio del Interior, la red habría movilizado alrededor de 10 toneladas de cocaína, con un valor estimado cercano a los 400 millones de dólares en el mercado ilegal. La investigación se extendió por varios meses e incluyó cooperación internacional para rastrear los envíos y las rutas utilizadas por la organización.
Durante los allanamientos se encontraron espacios subterráneos camuflados dentro de propiedades aparentemente normales, diseñados para evitar ser detectados por las autoridades. Estos búnkeres eran similares a otros utilizados por estructuras criminales en el país, con accesos ocultos y sistemas de seguridad improvisados para proteger la mercancía ilícita.

El operativo dejó varios detenidos, entre ellos presuntos responsables de la logística y administración de la empresa fachada. Las autoridades indicaron que la organización empleaba métodos sofisticados como la contaminación de contenedores, el uso de rutas comerciales legales y sistemas de seguimiento satelital manipulados para despistar a los controles.
La Policía y la Fiscalía continúan con las investigaciones para determinar el alcance total de la red y posibles vínculos internacionales, mientras los detenidos enfrentan cargos por narcotráfico y delincuencia organizada.









