En el marco de la novena jornada del toque de queda, vigente hasta el 18 de mayo, la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas ejecutaron una serie de allanamientos simultáneos y patrullajes preventivos en sectores críticos del país. Las intervenciones, que incluyen el ingreso a inmuebles y registros minuciosos, tienen como objetivo principal la localización de armas de fuego y sustancias sujetas a fiscalización. Bajo la Operación IAD, se han priorizado zonas de la provincia de El Oro, así como la parroquia Pascuales en Guayaquil y el cantón La Maná en Cotopaxi, donde se han reforzado los controles móviles para neutralizar amenazas delictivas.
Según el balance oficial con corte al 10 de mayo, la primera semana de esta medida excepcional deja un total de 1.735 personas detenidas en nueve provincias y cuatro cantones priorizados. Del total de capturas, 1.092 corresponden a infracciones por incumplimiento del horario de restricción, mientras que 643 se vinculan a delitos como extorsión, tráfico de drogas y porte ilegal de armas. La Policía destacó que 412 de los aprehendidos mantienen nexos directos con estructuras criminales, lo que representa un golpe significativo a la movilidad y operatividad de estas organizaciones en el territorio nacional.








