El Gobierno de Rusia calificó este martes como “prematuro” definir detalles específicos para el cese de hostilidades en Ucrania, apenas días después de que el presidente Vladimir Putin sorprendiera durante el Día de la Victoria al afirmar que la guerra está próxima a concluir. Dmitri Peskov, portavoz del Kremlin, explicó que aunque existe una “base acumulada” en el proceso de paz que permite cierto optimismo, la “operación militar especial” sigue vigente tras la expiración del alto el fuego humanitario de tres días propuesto por el mandatario estadounidense Donald Trump.
Peskov enfatizó que la resolución del conflicto depende de que el gobierno de Kiev tome las “decisiones necesarias”, refiriéndose a la exigencia de Moscú de que Ucrania retire sus tropas de la región del Donbás, territorio que Rusia reclama como propio tras su anexión unilateral. Por su parte, las iniciativas diplomáticas de la Casa Blanca enfrentan dificultades para avanzar debido a la atención dividida con la crisis en Oriente Medio. Mientras tanto, el Kremlin insiste en que las operaciones podrían detenerse “en cualquier momento” si se cumplen sus condiciones territoriales, una postura que Kiev rechaza tajantemente en lo que ya es el conflicto más letal en Europa desde 1945.








