La pericia psicológica practicada a Verónica B., pareja sentimental del cabecilla de Los Choneros, José Adolfo Macías Villamar, alias Fito, determinó que la procesada no presenta enfermedades mentales y posee un juicio de realidad totalmente conservado. El informe, integrado al expediente por el presunto delito de lavado de activos en el caso Blanqueo Fito, describe a la odontóloga de 33 años como una mujer consciente de sus actos, pero con rasgos marcados por la negación de responsabilidad y el uso de mecanismos de defensa como la racionalización. El documento técnico destaca que la investigada no muestra arrepentimiento por su vínculo afectivo con el líder delictivo, el cual asume como un componente central de su identidad y una forma de resistencia emocional en su actual estado de privación de libertad.
La Fiscalía General del Estado procesa a Verónica B. como coautora dentro de un entramado financiero que habría movilizado más de 25,8 millones de dólares de origen ilícito entre los años 2020 y 2024. Según las investigaciones, la mujer formaba parte del tercer esquema de la red familiar y empresarial, registrando movimientos inusuales por más de 1,4 millones de dólares en sus cuentas personales y figurando como directiva de Ferromundo S. A., una compañía considerada fachada por carecer de infraestructura real. Además, los análisis grafológicos la vinculan directamente con una bitácora criminal descubierta en un búnker subterráneo en Montecristi, la cual contenía manuscritos de su autoría con registros de rutas logísticas, alias y pagos a sicarios de la organización delictiva.








