Un grupo de asesoramiento técnico de la Organización Mundial de la Salud recomendó priorizar la investigación clínica de dos tipos de anticuerpos monoclonales como posibles tratamientos para combatir la variante Bundibugyo del virus del ébola. El director general del organismo, Tedros Adhanom Ghebreyesus, detalló en una conferencia de prensa que la iniciativa busca establecer herramientas terapéuticas urgentes frente a esta cepa específica, para la cual no existen vacunas ni tratamientos aprobados en la actualidad. Asimismo, el comité científico sugirió evaluar el uso del antiviral experimental Obeldesivir como una medida profiláctica posterior a la exposición para personas consideradas contactos de alto riesgo.
El pronunciamiento del organismo de salud pública se produce en un escenario complejo dentro de la República Democrática del Congo, donde las autoridades sanitarias ya contabilizan setecientos cincuenta casos sospechosos y ciento setenta y siete fallecimientos asociados a la enfermedad, con previsiones de que las estadísticas continúen elevándose. El líder de la institución médica internacional recordó que las provincias orientales de Kivu Norte e Ituri, principales focos del brote epidemiológico, experimentan un entorno de extrema inseguridad derivado de conflictos armados locales que han forzado el desplazamiento interno de más de cien mil personas en el transcurso de los últimos meses.
A las dificultades logísticas y de orden público se suman incidentes recientes que reflejan el descontento de las comunidades. El director de la entidad sanitaria hizo mención directa a un ataque perpetrado contra una instalación hospitalaria en Ituri, donde pobladores locales prendieron fuego a tiendas de campaña médicas y quemaron suministros de asistencia. Tedros enfatizó que estos hechos se enmarcan en un contexto de profunda desconfianza de la población civil hacia los protocolos de las autoridades externas, un factor social que obstaculiza la implementación de medidas preventivas y agrava la vulnerabilidad frente a la propagación del virus en el continente africano.








