La sede del Servicio Ecuatoriano de Capacitación Profesional en el cantón Durán, considerada históricamente una de las infraestructuras de formación técnica más grandes y estratégicas del país, cumple seis años de haber clausurado sus operaciones. Antes de su cierre definitivo en 2020, el complejo movilizaba mensualmente a miles de estudiantes y trabajadores provenientes de Guayaquil, Samborondón y otras provincias, quienes acudían para especializarse en mecánica, electricidad, soldadura, artes gráficas y operación de maquinaria industrial. Este prolongado cese de actividades ha mermado significativamente la capacidad operativa de la institución en la Zona 5, ya que la actual sede de Guayaquil apenas logra atender a unos 500 alumnos mensuales, dejando un vacío importante en la demanda de mano de obra calificada que requiere el sector empresarial.
Actualmente, las instalaciones conservan cinco de las diez hectáreas originales y albergan 10 galpones de unos 2,000 metros cuadrados cada uno, dotados de talleres y aulas teóricas que hoy lucen cubiertos por la maleza y afectados por filtraciones, paredes caídas y problemas eléctricos severos. Kerly Moscoso, directora zonal 5 del Secap, detalló que la actual administración se ha fijado como meta prioritaria la recuperación progresiva del espacio. Para ello, se ejecutan trabajos iniciales de limpieza y gestiones con diversas carteras de Estado para restablecer los servicios básicos, el alcantarillado y el alumbrado público, buscando además alianzas estratégicas y financiamiento con los industriales de Durán para costear la millonaria inversión que demandan las reparaciones.
El plan de reapertura apunta a habilitar inicialmente dos galpones específicos para retomar los cursos presenciales de soldadura, electricidad, textil y mecánica automotriz, con capacidad de recibir entre 15 y 40 estudiantes por taller bajo modalidades de bajo costo o gratuitas. Las autoridades enfatizan la urgencia de reactivar este polo educativo en Durán debido al complejo contexto de desempleo e inseguridad que atraviesa la localidad. Con la reactivación de estos talleres industriales y la recuperación paralela de otros centros de capacitación en Guayaquil, el Secap busca captar a la población juvenil que no logra acceder a la educación superior formal, ofreciéndoles oficios prácticos de rápida inserción laboral como herramientas de desarrollo socioeconómico frente a los factores de riesgo del entorno.








