Cada tarde, a partir de las 16:00 horas, la avenida Plaza Dañín en el sector de La Atarazana se convierte en la vitrina de Danny Villón, un emprendedor que aprovecha el alto flujo vehicular y peatonal de esta zona de Guayaquil para exhibir sus cuadros decorativos de estrellas del fútbol mundial. El negocio nació hace seis años en la tercera etapa de la ciudadela El Recreo, en el vecino cantón Durán, donde Villón adecuó un taller artesanal en su vivienda tras dejar su empleo corporativo. En una entrevista con EL UNIVERSO, el artista explica que, utilizando tableros de madera MDF, marcos de laurel y lonas especiales con imágenes tratadas digitalmente, elabora piezas personalizadas cuyos formatos más solicitados se han mantenido en un valor comercial de 20 dólares desde el inicio de su actividad.
La dinámica de sus ventas depende directamente de las tendencias y los resultados obtenidos por los futbolistas en sus respectivos clubes y selecciones, un fenómeno que se acentúa con la proximidad del Mundial 2026. Aunque Lionel Messi lideró ampliamente la preferencia de los clientes durante los últimos años —registrando un pico histórico de ventas tras el título de Argentina en Qatar 2022—, Villón asegura que en las últimas semanas el mercado experimentó un giro radical a favor de Cristiano Ronaldo. El artesano detalla que la relación habitual de compra se ha invertido por completo, llegando a vender diez unidades del astro portugués por cada una o dos del capitán argentino, consolidando a ambos históricos muy por encima de figuras jóvenes como Kylian Mbappé o Lamine Yamal.
El panorama para los futbolistas de la selección de Ecuador muestra un comportamiento mucho más reservado en el ámbito comercial. A pesar de haber diseñado formatos dedicados a figuras como Enner Valencia o Moisés Caicedo, y de planificar la inclusión de defensores como Piero Hincapié y Willian Pacho, el artesano reconoce que el público local prefiere apoyar al combinado vistiendo la camiseta antes que adquiriendo retratos individuales. No obstante, las expectativas se mantienen altas de cara a la cita mundialista, donde el taller cuenta con una estructura familiar de ensamblaje lista para activarse ante cualquier repunte de pedidos personalizados, esperando que una destacada participación de la Tricolor despierte el interés masivo por los referentes del balompié nacional.








