Una masa de aire cálido asociada a un potente anticiclón estacionado desde el norte de África hasta las islas británicas ha desatado una histórica ola de calor en buena parte de Europa, registrando temperaturas máximas sin precedentes para un mes de mayo. El fenómeno meteorológico ya cobró sus primeras víctimas mortales en Francia, donde las autoridades reportaron el fallecimiento de dos personas por golpes de calor mientras realizaban actividades físicas en París y Lyon, además de cinco ahogamientos vinculados a la búsqueda de alivio en fuentes hídricas. Ante la activación inédita de la alerta naranja en varios departamentos del oeste francés, el primer ministro Sébastien Lecornu convocó a una reunión interministerial de urgencia para evaluar la capacidad de respuesta de los servicios públicos frente a la emergencia.
La anomalía climática también ha roto récords históricos en el Reino Unido, que experimentó su jornada de mayo más calurosa desde que se tienen registros y una inusual “noche tropical” con mínimas que no bajaron de los 21 grados en Londres. Por su parte, Irlanda superó su marca máxima de las últimas tres décadas al alcanzar los 28 grados en el suroeste de la isla. En la península ibérica la situación es aún más extrema: Portugal decretó el aviso amarillo en siete regiones y declaró la alerta máxima por riesgo de incendios forestales en el Algarve, mientras que en España la Agencia Estatal de Meteorología prevé que los termómetros rocen los 40 grados en los valles del Guadiana, Guadalquivir y Ebro, extendiendo las restricciones y advertencias sanitarias hasta el final de la semana.








