La esperada boda entre Taylor Swift y Travis Kelce ya genera controversia antes de celebrarse. Según reportes internacionales, la pareja impuso una estricta regla para sus invitados: muchos no podrán asistir con acompañante, decisión que provocó molestias entre algunas celebridades y amigos cercanos.
De acuerdo con medios estadounidenses, varias personas recibieron invitaciones individuales, mientras que otras sí tuvieron autorización para llevar pareja. La medida habría sido tomada para mantener el control del aforo y reforzar la seguridad del evento, cuyo lugar exacto se mantendrá en secreto hasta el mismo día de la ceremonia.
Pese a las críticas, la boda continúa siendo uno de los eventos más esperados del año en el mundo del espectáculo.









