El príncipe heredero Haakon de Noruega admitió públicamente su profunda preocupación por el estado de salud de su esposa, la princesa Mette-Marit, confirmando un deterioro en la fibrosis pulmonar crónica que le fue diagnosticada en el año 2018. El heredero de la corona nórdica detalló ante los medios de comunicación en Oslo que la situación actual de la princesa, de 52 años, es compleja, precisando que requiere el uso diario de oxígeno complementario para sobrellevar los síntomas de la enfermedad. Esta condición degenerativa ha forzado una reducción sensible de sus compromisos oficiales durante el último año, luego de que la propia Mette-Marit revelara la posibilidad de requerir un trasplante de pulmón a mediano plazo y comenzara a utilizar públicamente una cánula nasal de asistencia médica.
A las complicaciones derivadas de su cuadro de salud se suma un periodo personal sumamente complejo para la familia real debido a la presión mediática y judicial. La princesa heredera ha enfrentado un escenario de alta tensión debido a las continuas revelaciones sobre su vinculación pasada con el pederasta estadounidense Jeffrey Epstein, así como por el reciente desarrollo del juicio en contra de su hijo mayor, Marius Borg Høiby. El joven fue sometido a un proceso legal donde enfrenta acusaciones por cuarenta delitos distintos, incluidos cargos de violación, y cuya resolución definitiva por parte de los tribunales competentes está prevista para mediados del próximo mes de junio.








