El ministro del Interior, John Reimberg, aseguró de forma categórica que la explosión ocurrida a inicios de marzo en la Refinería de Esmeraldas no obedeció a un accidente operativo, sino a un atentado terrorista planificado. Durante una entrevista, el funcionario detalló que las indagaciones en marcha apuntan a una red delictiva que buscaba afectar deliberadamente las operaciones de la estatal Petroecuador para generar millonarios beneficios económicos mediante la compra forzada de combustibles refinados. Según los cálculos oficiales del Gobierno, este suceso provocó pérdidas económicas al Estado ecuatoriano que oscilan entre los 200 y 300 millones de dólares, recursos que originalmente estaban destinados a obras públicas y programas sociales.
La infraestructura estratégica de la refinería fue declarada en emergencia por Petroecuador el pasado 5 de marzo, tras un incendio registrado la noche del 1 de marzo en la Unidad Viscorreductora 1, el cual requirió la intervención urgente de los bomberos. De acuerdo con las revelaciones de Reimberg, las pericias técnicas y diversas comunicaciones bajo reserva legal vinculan directamente la autoría del ataque con los implicados en la trama de corrupción del denominado caso Blindaje. Las autoridades sostienen que esta estructura también perjudicó previamente a la institución petrolera con 17 millones de dólares mediante el uso de fallos judiciales irregulares en la provincia.
Paralelamente a las declaraciones ministeriales, la tarde de este jueves 4 de junio se reinstaló la audiencia de formulación de cargos correspondiente a esta red de corrupción. En la diligencia, la jueza Silvana Velasco aceptó el dictamen de la Fiscalía General del Estado y dictó prisión preventiva en contra del alcalde de Esmeraldas, Vicko Villacís, la funcionaria municipal Carol Zuleyka Lemos, dos exjueces y otros cuatro sospechosos arrestados durante 18 allanamientos previos. Al cierre de su intervención, el ministro Reimberg lanzó una dura advertencia contra los funcionarios bajo sospecha, ratificando que la Policía no detendrá las investigaciones hasta capturar a todos los involucrados en el atentado.








