Las Fuerzas de Defensa de Israel informaron que llevaron a cabo una amplia operación aérea contra posiciones de Hezbollah en el sur del Líbano, donde aseguraron haber bombardeado alrededor de 150 objetivos vinculados al grupo chií. Según el ejército israelí, los ataques estuvieron dirigidos contra depósitos de armas, centros de mando e infraestructura utilizada para lanzar proyectiles hacia territorio israelí.
La ofensiva se produce en medio de una creciente escalada de tensiones en la frontera entre ambos países. De acuerdo con las autoridades israelíes, los bombardeos buscan reducir la capacidad operativa de Hezbollah y prevenir nuevos ataques contra comunidades ubicadas en el norte de Israel.
Por su parte, medios libaneses reportaron daños en distintas localidades del sur del país, mientras que las autoridades locales continúan evaluando el impacto de los ataques. Hezbollah no emitió de inmediato un balance oficial sobre las consecuencias de la operación.
La comunidad internacional sigue con preocupación la evolución del conflicto, ante el riesgo de una mayor expansión de la violencia en Oriente Medio. Organismos internacionales y varios gobiernos han reiterado sus llamados a la moderación y al diálogo para evitar una escalada que pueda desestabilizar aún más la región.









