A pocos días de que ruede el balón en el Mundial 2026, los comerciantes del Mercado Artesanal de Guayaquil, ubicado en el centro de la urbe, reportan un incremento en las visitas de aficionados que buscan recuerdos autóctonos para llevar a las sedes del torneo en Estados Unidos, México y Canadá. Los compradores, que en muchos casos viajan en grupos familiares, priorizan la adquisición de artículos pequeños y fáciles de transportar en el equipaje. Entre los objetos con mayor demanda destacan los llaveros, imanes con motivos nacionales, gorras y réplicas de las camisetas de la selección ecuatoriana, cuyos precios resultan accesibles para el público.
Las pulseras tricolores se han convertido en el producto estrella de la temporada, comercializándose desde un dólar la unidad y adquiriéndose por docenas con la finalidad de intercambiarlas con hinchas de otras nacionalidades durante la cita mundialista. Asimismo, las tradicionales máscaras de Aya Huma captan el interés de los viajeros que desean exhibir la riqueza cultural del país en el extranjero. Esta colorida artesanía de la Sierra ecuatoriana, ligada a las festividades del Inti Raymi, ya genera numerosas consultas en los locales, donde sus valores oscilan entre los cinco y quince dólares según el tamaño de la pieza.
La cercanía geográfica de los países anfitriones alimenta el optimismo de los artesanos guayaquileños, quienes aseguran que las expectativas de ventas son superiores en comparación con citas ecuménicas anteriores. Actualmente, cada establecimiento recibe entre cinco y diez clientes semanales enfocados exclusivamente en la temática mundialista, una cifra que proyectan continuará elevándose en los próximos días. El torneo internacional arrancará este 11 de junio, consolidando una oportunidad clave para la dinamización económica del sector artesanal local.








