Las calles y plazas de Nueva York y Nueva Jersey se transformaron en galerías a cielo abierto con la instalación de veinte esculturas de balones de fútbol a gran escala. Esta exposición, que permanecerá abierta hasta el 7 de septiembre, busca celebrar la Copa del Mundo y resaltar al deporte como un puente de conexión global. Entre los puntos elegidos para exhibir las obras se encuentran sitios icónicos como la plaza Rockefeller, el puente de Brooklyn, la estación Grand Central y los exteriores del estadio MetLife, escenario que albergará la gran final del torneo el próximo 19 de julio.
Una de las piezas centrales de la muestra es Flora of Communication, del artista dominicano Bony Ramírez, la cual adorna los accesos del estadio MetLife mediante una combinación de motivos florales y retratos coloridos que simbolizan el fútbol como un lenguaje universal. La iniciativa reúne el talento de creadores destacados como Futura 2000, Eddie Martínez y Melissa McGill, bajo el respaldo de líderes de grandes instituciones culturales como el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York y el Centre Pompidou de París.
Este proyecto artístico y filantrópico fue ideado originalmente por la coleccionista Agnes Gund antes de su fallecimiento en 2025, y su legado fue continuado por la organización ARTS 14C en colaboración con el Comité Anfitrión de la FIFA y la casa de subastas Christie’s. Los organizadores destacaron que la propuesta busca proyectar la región internacionalmente y dejar un impacto cultural duradero más allá de la competencia. Una vez que concluya el torneo, las esculturas serán subastadas o vendidas de forma privada para recaudar fondos en beneficio de los propios artistas y de programas de educación artística.








