Lewis Hamilton protagonizó uno de los momentos más emotivos de la temporada al conseguir su primera victoria como piloto de Ferrari en el Gran Premio de Barcelona.

El siete veces campeón del mundo no pudo contener las lágrimas durante la celebración en el podio, donde agradeció al equipo italiano por ayudarlo a cumplir uno de los grandes sueños de su carrera.

El triunfo puso fin a una larga sequía sin victorias y marcó un hito en la nueva etapa del británico con la legendaria escudería de Maranello. Hamilton destacó el esfuerzo de los ingenieros, mecánicos y aficionados, asegurando que siempre imaginó cómo sería ganar vestido de rojo. Con este resultado, el piloto de 41 años suma la victoria número 106 de su trayectoria en la Fórmula 1 y refuerza sus aspiraciones de luchar por el campeonato mundial en 2026.








