Una investigación realizada por el King’s College de Londres descubrió que una dieta baja en calorías, aplicada durante periodos cortos, podría funcionar como una herramienta complementaria eficaz para combatir la enfermedad periodontal. El estudio, publicado en la revista Journal of Clinical Periodontology, es el primero en demostrar una relación directa entre el ayuno temporal y la disminución de los marcadores biológicos vinculados a esta afección bucal, la cual afecta a millones de personas a nivel mundial y puede derivar en la pérdida de piezas dentales si no se trata de forma oportuna.
El ensayo clínico analizó a 28 pacientes en hospitales de España, quienes fueron divididos en dos grupos: uno mantuvo su alimentación habitual y el otro se sometió a un programa de restricción calórica de cinco días, consumiendo 1.100 calorías diarias los dos primeros días y 750 calorías los tres siguientes. Este ciclo se repitió tres veces a lo largo de seis meses. Al finalizar el periodo de prueba, los análisis de sangre y tejido gingival revelaron que el grupo sometido al ayuno presentó menores niveles de inflamación y una disminución notable de la proteína C reactiva, un indicador clave de los procesos inflamatorios en el organismo.
Los científicos sugieren que los mecanismos detrás de este beneficio incluyen la reducción del estrés oxidativo y un impacto positivo en el microbioma corporal, sumado a la limitación en el consumo de carbohidratos refinados. Los autores del estudio, Giuseppe Mainas y Luigi Nibali, enfatizaron que estos cambios en el estilo de vida deben verse como un complemento a las medidas tradicionales de higiene, como el cepillado y las limpiezas profesionales. Asimismo, advirtieron que la restricción calórica no es apta para todos los perfiles, especialmente para personas con afecciones metabólicas, por lo que cualquier modificación dietética requiere supervisión médica.








