La música alternativa despide a una de sus figuras más singulares e irreverentes de la última década. El cantante, compositor y productor estadounidense Oliver Tree falleció a los 32 años el pasado domingo 14 de junio, tras verse involucrado en un trágico accidente de helicóptero en el sector de Recreio dos Bandeirantes, en Río de Janeiro, Brasil. De acuerdo con los reportes iniciales, el creador de éxitos virales se encontraba a bordo de una de las dos aeronaves que colisionaron en la zona costera, un siniestro en el que también perdieron la vida el reconocido youtuber argentino Gaspar Prim (conocido en redes como ‘Gaspi’) y el productor audiovisual Lucas Vignale. Las autoridades locales informaron que el proceso de identificación oficial de los cuerpos tomará un tiempo adicional debido a las condiciones en las que quedaron las víctimas.
Nacido en Santa Cruz, California, en 1993 bajo el nombre de Oliver Tree Nickell, el artista construyó una carrera multifacética que desafió los moldes de la industria musical. Detrás de su llamativa estética —caracterizada por su corte de cabello estilo tazón, gafas de sol retro y ropa sobredimensionada que inundó las redes sociales con memes— existía un compositor con una profunda sensibilidad. A través de canciones que fusionaban rock alternativo, hip-hop y electrónica, Oliver Tree abordó de manera abierta problemáticas juveniles como la ansiedad, el rechazo, el fracaso personal y la alienación social, convirtiéndose en un referente para las audiencias que no se sentían identificadas con los cánones tradicionales del pop.
El fatal suceso interrumpió abruptamente una extensa gira internacional con la que promocionaba su más reciente álbum de estudio, Love You Madly, Hate You Badly, publicado en abril tras un proceso de grabación que lo llevó a recorrer los siete continentes. En las semanas previas a la tragedia, el intérprete de fenómenos globales como Life Goes On y Miss You había afianzado su idilio con el público latinoamericano tras una serie de concurridas presentaciones en México y un último concierto masivo el 6 de junio en São Paulo, antes de sus programados shows en Europa y Estados Unidos. Con su partida, concluye el viaje de un creador que utilizó la extravagancia visual como un escudo para proteger y visibilizar la vulnerabilidad emocional.








