Las tormentas eléctricas y las caídas de rayos representan uno de los cinco peligros climáticos prioritarios para el desarrollo del Mundial 2026 en Estados Unidos, México y Canadá, según revela el estudio elaborado por la Columbia Climate School National Center for Disaster Preparedness. Los analistas evaluaron diversas amenazas como el calor extremo, tornados e incendios forestales, concluyendo que las sedes ubicadas en Texas, Missouri, Georgia y Florida concentran la mayor vulnerabilidad debido a que las condiciones atmosféricas de junio y julio favorecen estos fenómenos, los cuales suelen registrarse por la tarde y la noche coincidiendo con los horarios de los partidos.
El informe resalta que todos los escenarios deportivos del torneo están expuestos a sufrir descargas eléctricas, incluyendo recintos abiertos como el MetLife Stadium de Nueva York, que albergará la final del certamen y que ya cuenta con el antecedente de haber suspendido un juego por este motivo en el Mundial de Clubes de 2025. Los expertos advierten que las consecuencias de estos eventos meteorológicos van más allá de la interrupción del juego, ya que pueden ocasionar lesiones graves, muertes, cortes de energía e incendios, lo que obliga a las sedes con estructuras abiertas o techos retráctiles a planificar evacuaciones masivas y eficientes hacia zonas protegidas.








