El papa León XIV recibió este miércoles un balón oficial de la Copa del Mundo firmado por los embajadores de México, Estados Unidos y Canadá ante la Santa Sede, naciones que actúan como coanfitrionas del certamen deportivo. La entrega del esférico se efectuó al concluir la audiencia general en la plaza de San Pedro, donde el diplomático mexicano Alberto Barranco Chavarría, junto a sus homólogos estadounidense Brian Burch y canadiense Joyce Napier, presentaron el obsequio. El pontífice acogió el gesto con agrado, señalando que representa un ejemplo de cómo diversos países pueden unirse en torno a objetivos comunes y utilizar el deporte como un aliciente para fomentar la paz global.
Los representantes diplomáticos plasmaron sus rúbricas en las secciones del balón correspondientes a los emblemas nacionales de cada país: la hoja de arce canadiense, el distintivo azul estadounidense y el símbolo tricolor mexicano. Aunque la entrega se postergó una semana debido a la reciente gira apostólica del líder de la Iglesia católica por España, la iniciativa buscó resaltar el carácter histórico de esta edición del campeonato, el cual destaca por ser el primero organizado conjuntamente por tres naciones y el primero en contar con la participación de cuarenta y ocho selecciones.








