El Servicio Federal de Seguridad de Rusia detuvo este miércoles en San Petersburgo a Iliá Traber, líder de la organización criminal de Tambov y prófugo requerido por la Justicia española. Las autoridades rusas ejecutaron la captura tras registrar su vivienda vacacional en la región de Leningrado y sus oficinas en el centro de la urbe. Traber es considerado uno de los principales capos del crimen organizado ruso desde finales del siglo pasado y ha sido vinculado por diversas investigaciones con el mandatario Vladímir Putin, nexo que el propio Kremlin admitió públicamente en el año dos mil quince por medio de su portavoz oficial.
La Fiscalía Anticorrupción de España formalizó el año pasado una acusación en su contra que incluye una solicitud de cinco años de prisión por liderar una red delictiva operativa en territorio español desde mil novecientos noventa y seis, además de millonarias sanciones económicas y el decomiso de sus bienes patrimoniales. De acuerdo con el dictamen de las autoridades españolas, quienes contaron con datos proporcionados por las entidades rusas, la agrupación criminal está asociada a delitos graves como asesinatos, tráfico de armas y drogas, extorsión y contrabando, ramificaciones que se expandieron mientras Traber controlaba infraestructuras estratégicas como el puerto y la terminal petrolera de su ciudad natal.








