Rusia otorgó un total de 1.112 visados de entrada a ciudadanos extranjeros durante el año 2025 bajo el programa de apoyo humanitario destinado a quienes comparten los denominados valores familiares tradicionales del país. El director del Departamento Consular del Ministerio de Relaciones Exteriores ruso, Alexéi Klimov, detalló a la agencia estatal RIA Novosti que esta iniciativa, promulgada mediante decreto presidencial en 2024, facilita la residencia a personas procedentes de naciones occidentales que, según Moscú, imponen políticas ideológicas neoliberales destructivas y contrarias a sus principios espirituales.
De acuerdo con el balance oficial, la lista de beneficiarios estuvo encabezada por ciudadanos de Alemania con 168 permisos y de Francia con 140, seguidos en el tercer puesto por solicitantes de Estados Unidos con 105 visados concedidos. La medida, bautizada en medios de comunicación internacionales como el visado “antiwoke”, forma parte de una estrategia intensificada por la administración de Vladimir Putin para captar a quienes se sientan bajo presión ideológica en sus países de origen, coincidiendo con el endurecimiento de normativas internas en Rusia contra las identidades de género y la diversidad social.








