Desde este 18 de junio y por los siguientes 30 días, los partidos y movimientos políticos en Ecuador podrán registrar alianzas de cara a las elecciones seccionales del 29 de noviembre. Sin embargo, este proceso de democracia interna y coaliciones se desarrollará bajo un escenario diferente, ya que las recientes reformas al Código de la Democracia eliminaron el reglamento que asignaba porcentajes automáticos de votación a cada integrante de la alianza para evitar su extinción. Con 235 agrupaciones habilitadas a nivel nacional y subnacional, los analistas prevén que ahora las coaliciones responderán estrictamente a cálculos de supervivencia y a estrategias de apadrinamiento por parte de fuerzas hegemónicas como el movimiento oficialista ADN o la Revolución Ciudadana.
A pesar de que las nuevas reglas endurecen los requisitos para que las organizaciones mantengan su personería jurídica, obligándolas a alcanzar el 5 % de votos válidos o cuotas específicas de alcaldías y concejalías, el sistema electoral mantiene tres incentivos económicos y logísticos. Las agrupaciones que formalicen sus acuerdos ante el Consejo Nacional Electoral recibirán un 20 % adicional en el fondo de promoción electoral, facilidades para cumplir con las cuotas de inclusión de jóvenes y mujeres, y el derecho al financiamiento público. El éxito de estas negociaciones temporales, que deben registrarse con requisitos claros como la designación de un procurador común y un plan de financiamiento transparente, definirá el mapa político local para los próximos años.








