La posible llegada del fenómeno de El Niño ha encendido las alarmas en los principales sectores productivos del país, debido a la amenaza que representan el incremento de las precipitaciones y las inundaciones para la soberanía alimentaria y la economía nacional. Los representantes de la cadena del arroz y del cacao analizan con cautela los reportes climáticos, conscientes de que un evento de gran magnitud alteraría no solo la producción en el campo, sino también las actividades logísticas, industriales y comerciales, impactando finalmente de forma directa en el consumidor.
En el sector arrocero, la Corporación Nacional de Organizaciones de Productores Arroceros (Corpnoarroz) advierte que las pérdidas se concentrarían en los pequeños y medianos agricultores de zonas bajas y vulnerables como Salitre, Samborondón y Vinces. Mientras que un invierno regular afecta entre 40.000 y 50.000 hectáreas, la presencia de El Niño podría elevar los daños a un rango de entre 70.000 y 80.000 hectáreas. Pese a las advertencias, los campesinos continúan sembrando por necesidad económica, desafiando a la naturaleza, al tiempo que la Corporación de Industriales Arroceros (Corpcom) reporta que las piladoras de Daule y Yaguachi ya adecúan sus infraestructuras, mediante el levantamiento de terrenos en bodegas y el sellado de silos para evitar filtraciones de humedad.
Por su parte, el sector cacaotero monitorea la evolución del clima a través de los informes del Centro Internacional para la Investigación del Fenómeno de El Niño (Ciifen). La Asociación Nacional de Exportadores de Cacao (Anecacao) precisó que la probabilidad de que el fenómeno alcance una magnitud fuerte se mantiene por ahora entre el 20 % y el 30 %, por lo que manejan las proyecciones con cautela. No obstante, la Asociación de Productores de Cacao Fino y de Aroma (Aprocafa) advierte que, si las lluvias intensas llegan a asentarse a finales de año, se agravaría el retraso que ya arrastra la cosecha debido a las altas temperaturas, facilitando además la proliferación de enfermedades fúngicas que diezmarían de forma severa los volúmenes de exportación.








