La candidata derechista Keiko Fujimori logró este martes el margen suficiente para asegurar el triunfo en la segunda vuelta de la elección presidencial de Perú, al alcanzar el 50,11 % de los votos válidos frente al 49,88 % de Roberto Sánchez, con el 99,8 % del escrutinio completado. Con una diferencia irreversible de 42.097 sufragios y apenas unas 38.200 boletas pendientes de contabilizar, el aspirante de izquierda busca revertir el desenlace mediante una solicitud para anular la votación en el exterior. Sánchez calificó el proceso como un fraude en desarrollo y adelantó que no reconocerá la legitimidad del futuro gobierno de la líder de Fuerza Popular, llamando además a sus simpatizantes a movilizarse en las calles.
La impugnación presentada por el líder de Juntos por el Perú se fundamenta en la decisión de trasladar físicamente las actas del extranjero a Lima en lugar de remitirlas de forma digital, una medida coordinada por la Cancillería que, según el candidato, careció de garantías y manipuló los resultados. Sin embargo, los cuestionamientos de Sánchez no se presentaron cuando la disposición fue anunciada semanas antes de los comicios. Asimismo, ni las misiones de observación internacional ni la organización civil Transparencia han hallado evidencias que sustenten las acusaciones; por el contrario, esta última entidad rechazó de forma tajante los señalamientos de fraude y defendió la integridad de la jornada electoral.
Ante el escenario de confrontación, el candidato fujimorista a la primera vicepresidencia, Luis Galarreta, calificó la postura de Sánchez como antidemocrática y señaló que el aspirante de izquierda se encuentra en un estado de negación. Galarreta instó a las autoridades del Jurado Nacional de Elecciones a acelerar la publicación del conteo definitivo para frenar la incertidumbre política. Mientras tanto, el país permanece a la expectativa de la proclamación oficial de los resultados, en un contexto donde el voto exterior resultó decisivo, ya que un eventual descuento de esos sufragios habría invertido las posiciones a favor del candidato izquierdista.








