El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, expresó este miércoles su respaldo y solidaridad con Venezuela luego de los dos devastadores terremotos de magnitud 7,5 y 7,2 que sacudieron el centro del país sudamericano. A través de su plataforma Truth Social, el mandatario estadounidense calificó los movimientos telúricos como eventos de gran magnitud y advirtió que los informes preliminares sugerían un panorama crítico. “Estaremos ahí para nuestros nuevos y grandes amigos. ¡Los primeros informes no son buenos!”, manifestó Trump, consolidando el acercamiento político y la cooperación humanitaria bilateral que su administración ha venido impulsando con Caracas en los últimos meses.
De forma paralela, el Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS) emitió una evaluación preliminar sobre el impacto del sismo de magnitud 7,5 registrado frente a las costas venezolanas. A través de su sistema automatizado PAGER (Pronta Estimación de Terremotos Globales para la Respuesta, por sus siglas en inglés), el organismo científico estimó un saldo potencial de entre 10.000 y 100.000 fallecidos, situando este rango como el escenario probabilístico más alto dentro de sus proyecciones de simulación, además de anticipar cuantiosos daños de infraestructura y severas pérdidas económicas para la nación caribeña.
Debido a estas alarmantes proyecciones, el USGS activó una alerta naranja tanto para el impacto humano como para el económico. Esta categoría técnica refleja un riesgo significativo de víctimas mortales y destrozos materiales generalizados. Los especialistas del organismo aclararon que este reporte no constituye un balance oficial de la situación en el terreno, sino que se construye mediante modelos matemáticos automáticos que cruzan variables críticas como la intensidad del movimiento del suelo, la densidad de la población expuesta en el epicentro y el nivel de vulnerabilidad estructural de las edificaciones en las zonas afectadas.








