El fuego cruzado entre las fuerzas de Rusia y Ucrania provocó la muerte de al menos quince personas en distintas localidades fronterizas y territorios ocupados, según informaron las autoridades de ambos países este viernes. La escalada de ataques se registró apenas veinticuatro horas después del mayor bombardeo con drones y misiles dirigido contra la capital ucraniana desde el inicio de la ofensiva militar, una incursión que dejó un saldo de al menos 30 fallecidos y más de 90 heridos de acuerdo con los últimos balances de los equipos de rescate.
En los territorios bajo control de Moscú, un ataque ucraniano contra un mercado en la localidad de Tokmak, ubicada en la región ocupada de Zaporiyia, causó la muerte de cinco civiles que se encontraban realizando compras de alimentos. A este hecho se sumaron otras tres víctimas mortales en zonas aledañas de la misma provincia y dos fallecidos adicionales en las regiones rusas de Bélgorod y Briansk, ambas colindantes con la frontera ucraniana, debido a incursiones aéreas que, según el Ministerio de Defensa de Rusia, involucraron el derribo de 155 drones enemigos.
Por su parte, el gobierno de Kiev reportó el fallecimiento de cinco ciudadanos como consecuencia de las recientes operaciones rusas. Las autoridades de la región nororiental de Sumi confirmaron que un impacto destruyó una vivienda y cobró la vida de cuatro personas, incluyendo a una menor de dos años y a su madre, mientras que en la provincia de Dnipropetrovsk se notificó un deceso adicional y cinco heridos. La fuerza aérea ucraniana detalló que la ofensiva nocturna del Kremlin incluyó el lanzamiento de dos misiles y 105 drones sobre distintas zonas de su territorio.








