El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, comenzará este viernes los festejos por el 250 aniversario de la independencia de su país con una visita al emblemático Monumento Nacional Monte Rushmore, en Dakota del Sur. En la víspera del 4 de julio, el mandatario ofrecerá un discurso bajo las imponentes esculturas de granito de los gobernantes históricos George Washington, Thomas Jefferson, Abraham Lincoln y Theodore Roosevelt. Para el sábado, la agenda presidencial contempla un mitin político en el National Mall de Washington D.C., complementado con exhibiciones aéreas militares y un gran espectáculo de fuegos artificiales, eventos con los que el gobernante busca posicionarse en el centro de la atención pública nacional.
Las festividades se desarrollan en un contexto de marcada polarización social y con índices de aprobación presidencial cercanos a mínimos históricos, afectados por el desarrollo de la guerra en Irán y el incremento en el costo de vida. Además, la organización de las conmemoraciones oficiales ha enfrentado severas críticas debido al control de los actos por parte de agrupaciones afines a la línea política del mandatario, lo que afectó la participación bipartidista y provocó una baja asistencia en actividades previas en la capital. Las encuestas más recientes revelan que el 61 por ciento de los ciudadanos considera que la nación no está cumpliendo con los ideales de la Declaración de Independencia, una percepción marcadamente dividida entre los simpatizantes demócratas y republicanos.
Trump ha transformado de forma progresiva estos actos conmemorativos en una plataforma de movilización electoral con miras a los comicios legislativos de medio mandato programados para noviembre. Los legisladores oficialistas temen que la baja popularidad del jefe de Estado comprometa el control del Congreso, un escenario que aumentaría las probabilidades de que el presidente enfrente un tercer juicio político. A pesar de las tensiones institucionales y las proyecciones de una intensa ola de calor de hasta 41 grados centígrados que afectará a gran parte del territorio estadounidense durante el fin de semana, el mandatario ratificó que mantendrá su agenda de discursos previstos para la jornada festiva.








