El Tribunal de Distrito de Oslo autorizó que Marius Borg Høiby, hijo de la princesa heredera Mette-Marit de Noruega, cumpla prisión domiciliaria con una tobillera electrónica mientras se resuelve la apelación de la condena que recibió por dos casos de violación, maltrato y otros delitos. La medida sustituye la prisión preventiva que cumplía desde febrero en una cárcel de alta seguridad.
La resolución establece que Høiby permanecerá bajo custodia durante cuatro semanas en su domicilio, aunque la Fiscalía anunció que apelará el fallo al considerar que existe riesgo de reincidencia. El joven, de 29 años, fue sentenciado en primera instancia a cuatro años de prisión y también deberá indemnizar a varias de las víctimas.
Durante la audiencia, la defensa argumentó que el acusado desea permanecer cerca de su madre, la princesa Mette-Marit, quien recientemente fue sometida a un trasplante de pulmón. Mientras el proceso judicial continúa, Høiby permanecerá bajo vigilancia electrónica hasta que la justicia noruega resuelva de forma definitiva su recurso de apelación.








