La final del Mundial 2026 entre España y Argentina dejó una fuerte controversia arbitral en sus minutos finales. Al minuto 90+3 del compromiso, tras la expulsión del volante trasandino Enzo Fernández por doble amonestación, Marc Cucurella se acercó a Lionel Messi mientras el cuerpo médico atendía en cancha al zaguero Pau Cubarsí. Durante el cruce de palabras entre ambos futbolistas, el lateral español procedió a cubrirse ligeramente la boca con una mano, una acción que provocó la reacción inmediata del astro argentino para exigir la sanción de sus rivales ante la terna referil.
El reclamo del diez albiceleste apelaba a la aplicación de la denominada “Ley Prestianni”, la normativa aprobada por la FIFA para castigar con expulsión directa a los jugadores que cubren sus gestos faciales para emitir insultos u ofensas hacia los rivales. Esta disposición reglamentaria tomó notoriedad durante el transcurso del certamen tras la sanción del ecuatoriano Piero Hincapié en la fase de dieciseisavos de final contra México, además de tener como antecedente el cruce entre Gianluca Prestianni y Vinícius Jr en la Liga de Campeones de la UEFA.
Pese a la insistencia del capitán sudamericano y a la revisión exhaustiva realizada por el cuerpo arbitral durante varios minutos, los jueces determinaron que la acción de Cucurella no constituyó una falta que justificara la tarjeta roja directa. De esta manera, el carrilero del Chelsea permaneció sobre la cancha del estadio de Nueva Jersey y la selección española mantuvo la paridad en el marcador hasta la conclusión del tiempo reglamentario.








