El Gobierno de Estados Unidos anunciará en los próximos días una nueva ronda de gravámenes comerciales dirigidos a cerca de 60 países, según confirmó este martes el representante para el Comercio (USTR), Jamieson Greer, en entrevista con la cadena CNBC. Las medidas se sustentan en una serie de investigaciones concluidas por sus oficinas respecto a la falta de normativas o la aplicación ineficaz de controles contra el trabajo forzoso en los bienes de importación, con el objetivo de reemplazar las tasas temporales del 10 % vigentes tras los fallos judiciales emitidos por la Corte Suprema.
El titular de la USTR remarcó que la mayoría de los socios comerciales carecen de marcos legales estrictos o no ejecutan prohibiciones efectivas para mitigar esta problemática, lo que genera condiciones de competencia desleal para la industria estadounidense. La propuesta contempla aranceles de hasta el 12,5 % para decenas de economías que carecen de legislación en la materia, así como sobretasas del 10 % para un grupo de países —entre los que figuran la Unión Europea, México, Canadá y Ecuador— que poseen normativas pero con niveles de fiscalización considerados insuficientes por Washington.








