El brote de ébola declarado en mayo de este año ha dejado más de mil víctimas mortales en la República Democrática del Congo (RDC) y la vecina Uganda, según el último informe presentado por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Los datos oficiales contabilizan un total de 2 473 casos confirmados y 999 decesos en suelo congoleño, concentrados principalmente en la provincia de Ituri y extendidos a cuatro regiones adicionales. Por su parte, Uganda ha notificado 20 contagios y dos fallecimientos, correspondientes en su mayoría a ciudadanos procedentes de la RDC, aunque no ha registrado nuevos casos en las últimas tres semanas.
El director general del organismo, Tedros Adhanom Ghebreyesus, advirtió que la propagación del virus ha mostrado en el último mes una velocidad superior a la de episodios anteriores, impulsada por la transmisión mediante fluidos corporales y el contacto estrecho. Ante la ausencia de un tratamiento o vacuna oficialmente aprobados para la cepa Bundibugyo, los equipos de emergencia continúan trabajando para contener la transmisión, mientras la OMS reporta avances en los ensayos de campo para evaluar dos candidatos terapéuticos y una fórmula profiláctica.








