Mediante una serie de decretos ejecutivos, el presidente Daniel Noboa dispuso el ascenso al rango de generales de brigada para cinco coroneles de la Fuerza Terrestre pertenecientes a las promociones 91 de Arma y 88 de Servicios. La decisión gubernamental responde al proceso institucional de evaluación y selección llevado a cabo por el Consejo de Oficiales Generales, estableciendo que la oficialización de las nuevas insignias se llevará a cabo el 10 de agosto.
Los oficiales de armas promovidos son Miguel Fernando Iturralde Maya, Jorge Luis Tello Coronel y Rómulo Fernando Díaz Tufiño, quienes cuentan con una extensa trayectoria en el mando de brigadas, direcciones académicas y agregadurías militares en el exterior. Por su parte, en el área de servicios ascendieron José Napoleón Camacho Olalla y Rafael Eduardo Mora Guerrón, destacados por su gestión en la administración logística y financiera del Ejército, además de su representación internacional en misiones diplomáticas y de observación.
De manera complementaria a las promociones en el alto mando del Ejército, la Función Ejecutiva firmó el decreto que dispone el cese de funciones y el paso a servicio pasivo del contralmirante Édgar Patricio Andrade Vallejo. Con estas resoluciones, la administración presidencial completa el proceso de reestructuración y renovación de la cúpula militar en las Fuerzas Armadas.








