El presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, solicitó formalmente a la Cámara de Representantes la convocatoria de la sesión del próximo 7 de agosto en Cali, con el propósito de llevar a cabo allí la ceremonia de su investidura. La decisión representa un cambio frente a su propuesta inicial de realizar el acto en una guarnición militar de Popayán, idea que había generado cuestionamientos logísticos, de seguridad y sobre la primacía del poder civil. El mandatario justificó la modificación citando la inestabilidad en las operaciones del aeropuerto de la capital caucana producto de la constante emisión de cenizas del volcán Puracé.
A pesar de la reubicación del evento, De la Espriella ratificó que mantendrá la intención de rendir un homenaje a las Fuerzas Armadas al conservar el acto institucional en el suroeste colombiano, territorio profundamente afectado por el conflicto armado y el narcotráfico. En ese sentido, anunció que tras asumir la jefatura del Estado encabezará su primer consejo de seguridad en la base aérea Marco Fidel Suárez de la capital del Valle del Cauca, reafirmando que la seguridad ciudadana constituirá el eje central de su administración.
La solicitud plantea un hecho atípico en la historia política del país, dado que la Constitución establece que el juramento se realiza ante el Congreso de la República. Tradicionalmente, la investidura ha tenido lugar en el Salón Elíptico del Capitolio Nacional o en la Plaza de Bolívar de Bogotá, sin que existan precedentes recientes de una ceremonia de posesión fuera de la capital colombiana.








