La aparición de sobrepeso y pequeñas protuberancias mamarias en mascotas de mediana edad se ha convertido en una preocupación frecuente entre los tutores locales. El caso de Lupita, una perrita de cinco años a la que recientemente se le detectó un nódulo mamario por la falta de esterilización, ilustra una realidad común en los hogares de Guayaquil. Según el Centro de Bienestar Animal y Veterinario Municipal, la etapa adulta en perros y gatos conlleva una reducción del nivel de actividad, mayor riesgo de aumento de peso y la manifestación paulatina de afecciones crónicas o reproductivas.
Especialistas del sector veterinario señalan que entre los padecimientos más habituales en esta fase figuran la enfermedad periodontal, afecciones cardíacas, renales y articulares. Médicos como Fabricio Zamora advierten que la acumulación de sarro y placa bacteriana en la boca no solo destruye la dentadura, sino que permite la migración de bacterias a través del torrente sanguíneo, comprometiendo órganos vitales como el corazón, el hígado y los riñones. En el caso de los felinos, destacan además las patologías del aparato urinario y la reactivación de virus inmunológicos contraídos en etapas tempranas.
Para preservar la calidad de vida de los animales de compañía, los profesionales recomiendan mantener rutinas diarias de aseo oral, paseos en horarios frescos para evitar golpes de calor y una constante estimulación afectiva. Asimismo, sugieren efectuar controles médicos preventivos al menos una vez al año, que incluyan exánemes de laboratorio, ecografías y evaluaciones dentales. Las consultas clínicas en dependencias municipales son gratuitas, mientras que los chequeos y exámenes especializados en la red privada parten desde montos accesibles para garantizar la detección oportuna de cualquier alteración en la salud animal.








