El aumento de la temperatura en el océano Pacífico por la presencia del fenómeno de El Niño está generando graves consecuencias en las poblaciones de aves marinas de las costas ecuatorianas. Expertos advierten que, más allá de la mortalidad visible de especímenes, el mayor daño radica en la suspensión masiva de los procesos reproductivos por falta de alimento. La elevación del calor en la superficie marina reduce los nutrientes y obliga a los peces a desplazarse hacia aguas más profundas, dejando a pelícanos, piqueros y fragatas sin acceso a su principal fuente de sustento.
Especialistas de la Escuela Superior Politécnica del Litoral (Espol) explican que, ante la escasez, las aves adultas priorizan su propia supervivencia, abandonando nidos o evitando la puesta de huevos. Como consecuencia, este escenario provocará un vacío generacional cuya recuperación tomará varias temporadas debido a los ciclos de vida lentos de estas especies. Además, el debilitamiento físico por desnutrición deja a los animales más expuestos a enfermedades infecciosas como la gripe aviar, por lo que el impacto real en la fauna silvestre se reflejará durante los próximos años.








