El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, anunció la reestructuración de la Ejecutivo al reducir de catorce a doce el número de ministerios con el objetivo de recortar la burocracia y avanzar hacia una administración más eficiente. La medida contempla la eliminación de las carteras de Planificación del Desarrollo y de Turismo Sostenible, Cultura, Folclore y Gastronomía. Durante el acto oficial, el mandatario posesionó a Héctor Huanca en Relaciones Exteriores y a Fernando Aramayo en el Ministerio de la Presidencia, proponiendo además al saliente titular de esta última área, José Luis Lupo, como representante diplomático ante la Organización de Estados Americanos.
Con este reajuste, que según el mandatario pone fin a un periodo de transición y da paso a transformaciones de fondo, se contempla reasignar algunas funciones técnicas a otras instituciones y crear una agencia nacional. Esta nueva entidad buscará dinamizar la cooperación pública y privada para impulsar sectores clave de la economía local. El reordenamiento institucional responde además a los compromisos asumidos en el reciente acuerdo de asistencia técnica por 1900 millones de dólares alcanzado con el Fondo Monetario Internacional, enfocado en estabilizar las finanzas públicas y reducir gradualmente el déficit fiscal.
Los cambios en la estructura gubernamental ocurren en un escenario político complejo, marcado por el reciente retiro del respaldo político por parte del empresario Samuel Doria Medina, quien señaló su preocupación por hechos de corrupción y la falta de reformas estructurales. A punto de cumplir nueve meses de gestión, el Ejecutivo ratificó su intención de continuar reduciendo el gasto público y mejorar el clima de negocios en el país, manteniendo la protección social a la ciudadanía en medio del contexto de ajuste económico.








