Un análisis del Programa Mundial de Alimentos (PMA) de las Naciones Unidas advierte que el fortalecimiento del fenómeno meteorológico de El Niño intensificará la inseguridad alimentaria en los países más vulnerables hasta 2027. Según el informe difundido este miércoles, Latinoamérica y el Caribe registrarán uno de los incrementos más severos, con más de 16 millones de personas afectadas. De forma particular, Centroamérica experimentará la mayor subida proporcional de todas las regiones analizadas, con un alza del 83,1 %. Ante este escenario, la agencia de la ONU comenzó a reforzar sus planes de respuesta inmediata para mitigar el impacto en las poblaciones más expuestas.
El estudio del PMA evaluó las perspectivas en 45 naciones con problemas previos de abastecimiento alimentario donde se prevén alteraciones significativas en las lluvias, sequías, inundaciones y temperaturas extremas. Los proyecciones indican que el número total de personas en situación de inseguridad alimentaria aguda en estos territorios pasará de 225 millones a 274 millones. El director ejecutivo interino del organismo, Carl Skau, enfatizó la importancia de la ayuda preventiva para evitar que las emergencias climáticas destruyan los medios de subsistencia y empujen a las comunidades locales a situaciones de crisis severa.
De acuerdo con el organismo internacional, se proyecta que el fenómeno alcance su punto máximo entre septiembre y diciembre de 2026, aunque sus secuelas sobre los ciclos agrícolas se extenderán a lo largo de 2027. Para anticiparse a estos efectos, el PMA ha destinado desde mayo más de 14 millones de dólares a acciones preventivas en países como Guatemala, El Salvador, Sudán del Sur, Chad, Mauritania y Uganda, beneficiando a medio millón de personas. Las zonas con mayor riesgo de afectación global incluyen Centroamérica, el sur y este de África, así como el sur y sureste de Asia.








