El Departamento de Estado de Estados Unidos anunció este 12 de agosto la revocación de más de 600 visados mediante una estrategia de la Oficina de Asuntos Consulares orientada a frenar el turismo de maternidad, práctica en la que mujeres extranjeras viajan al país con la intención de dar a luz y asegurar la ciudadanía para sus hijos. La iniciativa cruza datos con agencias federales como el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) para revisar historiales de viaje e identificar a titulares de visados de no inmigrante que hayan ingresado con un propósito distinto al declarado en sus solicitudes.
Entre los casos detectados figuran parejas que usaron viajes de negocios o compras para dar a luz a múltiples hijos, funcionarias extranjeras que extendieron misiones oficiales para tener a sus bebés y mujeres que viajaron días antes del parto bajo el pretexto de vacacionar. Adicionalmente, las autoridades advirtieron sobre una industria de facilitadores que promociona servicios de asesoría, falsifica documentos médicos e instruye a los clientes para ocultar sus verdaderas intenciones, recordando que mentir en los trámites puede generar la inhabilitación permanente para ingresar al país.








