El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, oficializó la declaración del estado de emergencia económica, social y ecológica en quince departamentos del país tras el terremoto de magnitud 7,4 que afectó la región centro-oeste el pasado 10 de agosto. La disposición, oficializada mediante un decreto emitido por el Departamento Administrativo de la Presidencia de la República, tendrá una vigencia inicial de treinta días con el objetivo de contener el impacto del desastre y evitar que los efectos de la tragedia continúen extendiéndose.
La activación de este mecanismo constitucional permitirá al Gobierno gestionar de manera expedita fondos nacionales e internacionales orientados a la asistencia humanitaria y a la recuperación de las zonas afectadas. La medida busca agilizar los procesos administrativos y logísticos para atender la que se considera la mayor catástrofe telúrica en territorio colombiano en lo que va del siglo, facilitando el despliegue de recursos y la coordinación con organismos multilaterales de socorro.








