El Benemérito Cuerpo de Bomberos de Guayaquil reportó que, entre enero y julio de 2026, las emergencias por incendios forestales registraron una leve reducción del 2,60 % en comparación con el mismo periodo de 2025, al pasar de 192 a 187 eventos. Sin embargo, la superficie consumida por el fuego aumentó considerablemente, alcanzando 395,82 hectáreas frente a las 104,96 hectáreas quemadas el año anterior. De acuerdo con la División Forestal y Ambiental de la institución, esta dilatación en el comportamiento de los incendios obedeció a precipitaciones esporádicas que mantuvieron la humedad en la vegetación hasta julio, ralentizando el inicio habitual de la temporada seca.
Con la reducción de la humedad durante agosto y el incremento progresivo de las temperaturas, la entidad proyecta un escenario más propenso para la propagación de las llamas hacia septiembre, octubre y noviembre. El análisis bomberil señala que el 98 % de estos eventos responde a la intervención humana por quemas de basura o extracción ilícita de metales, factor que se suma al avance de las zonas urbanas sobre sectores de riesgo como Monte Sinaí, Socio Vivienda y las inmediaciones de Cerro Blanco y Cerro Azul. Para afrontar esta etapa, la institución mantiene desplegados a 200 efectivos acreditados, tecnología de drones y protocolos de coordinación aérea con Fuerzas Armadas para intervenciones de alta complejidad.








