El príncipe Harry dejó su cargo en la junta directiva de la organización de conservación ambiental African Parks, según confirmó este lunes su portavoz oficial. La desvinculación ocurre tras hacerse públicas denuncias de abusos, torturas y violaciones cometidas por guardabosques contratados por la entidad en el Parque Nacional de Odzala Kokoua, en la República del Congo, afectando a la comunidad local baka.
Tras investigaciones independientes promovidas por medios internacionales, African Parks confirmó la veracidad de varios de los señalamientos de violencia cometidos en la reserva. Pese a las acusaciones que salpican la gestión del organismo —que administra 24 áreas protegidas en 13 países africanos—, la entidad sostuvo que la partida de Harry responde a una renovación rutinaria acordada entre ambas partes luego de una década de colaboración institucional.
El representante del duque de Sussex enfatizó que el príncipe mantendrá su respaldo a la causa ambiental y a la misión general de la organización, en la cual se desempeñó como presidente durante seis años antes de integrarse a la directiva. La noticia sobre su salida coincide con los preparativos del príncipe para trasladar nuevamente su residencia familiar desde Estados Unidos hacia el Reino Unido.








