Dos jóvenes de 19 años, identificados como Miguel Ángel Delgado y Elisa Génesis Holguín, fallecieron tras permanecer en estado crítico en el Hospital General Monte Sinaí luego de la explosión registrada el pasado domingo 23 de agosto en un establecimiento de comida de la avenida Casuarina, en el noroeste de Guayaquil. Las víctimas presentaban quemaduras en el 90 por ciento de sus cuerpos. Según el testimonio de la propietaria del restaurante y tía del joven, Francisca Armijos, el hecho ocurrió cerca de las 08:00 cuando el muchacho realizaba labores de preparación y se disponía a encender la cocina, momento en que se produjo la detonación a pesar de las advertencias de su acompañante.
La emergencia coordinada por el ECU 911 movilizó al Cuerpo de Bomberos de Guayaquil, a la Policía Nacional y a la Agencia de Tránsito y Movilidad. De acuerdo con los informes del organismo de rescate, la onda expansiva se habría originado por una acumulación de gases en el inmueble, dejando un saldo inicial de 22 personas afectadas, catorce de las cuales ingresaron al Hospital Monte Sinaí, incluidos seis menores de edad que posteriormente recibieron el alta médica por contusiones y heridas leves. El estallido causó además el colapso de paredes y rotura de ventanales en viviendas adyacentes.
Con la confirmación de estos decesos, el número de víctimas mortales por la explosión se eleva a dos. Los familiares de los jóvenes iniciaron las honras fúnebres en sectores del norte de la ciudad, con el apoyo económico de la dueña del local para los gastos funerarios. Mientras tanto, las autoridades gubernamentales avanzan en la entrega de asistencia humanitaria y bonos de contingencia a las diez familias que resultaron damnificadas por los daños estructurales en la zona.








