La Autoridad de Tránsito y Movilidad (ATM) lleva a cabo intensos operativos en Guayaquil orientados a sancionar la circulación de tricimotos y taximotos informales que no cuentan con la documentación ni las homologaciones requeridas. El gerente general de la entidad, Édgar Lupera, precisó que en la urbe operan cerca de 3.000 unidades debidamente regularizadas, por lo que las acciones operativas apuntan a erradicar el servicio no autorizado, acumulando más de 500 vehículos retenidos en lo que va de 2026.
Las sanciones impuestas a los propietarios de tricimotos artesanales informales incluyen una multa equivalente a dos salarios básicos unificados y la pérdida de 10 puntos en la licencia de conducir. A este rubro se suman los costos del traslado en grúa y la permanencia obligatoria por un mínimo de siete días en el Centro de Retención Vehicular ubicado en la vía a la costa. La institución aclaró que los montos finales por estos dos conceptos se encuentran pendientes de precisar y que las multas pueden incrementarse si se detectan infracciones adicionales, como irregularidades en la matrícula o en los permisos de los conductores.
Como requisito indispensable para obtener la liberación de la unidad, la ATM exige la eliminación completa de la adaptación informal. De acuerdo con el coronel Byron Lagos, director de Control de Tránsito, la carrocería artesanal agregada a la estructura debe ser destruida dentro de las instalaciones del centro de retención, garantizando que el vehículo sea devuelto a su propietario únicamente bajo las condiciones originales de una motocicleta lineal.








