La reconstrucción de la avenida Bogotá, en el barrio del Centenario, mantiene con una drástica caída de ingresos a los comerciantes y residentes del sector desde el pasado 7 de julio. A pesar de reconocer que la calzada requería una intervención profunda por el continuo deterioro del asfalto y la presencia de baches, los dueños de los establecimientos denuncian que la lenta ejecución de los trabajos, las restricciones de acceso vehicular y la acumulación de polvo han mermado su actividad económica cotidiana.
El impacto financiero varía según el giro de negocio:
- Restaurantes y carnes asadas: Establecimientos como Barrel House registran una reducción del 70 % en sus ventas, obligando a sus administradores a reducir jornadas laborales y reforzar promociones en redes sociales para cubrir arriendos de $ 700. Otros comedores del tramo reportan caídas de $150 a$ 80 diarios, sobreviviendo principalmente por el consumo de los propios obreros de la construcción.
- Comercio al por menor: Papelerías del sector informan que apenas comercializan el 30 % de su inventario, manteniendo únicamente como clientes a los residentes a pie de la zona, ante la imposibilidad de que los compradores en vehículos particulares se estacionen o transiten.
La obra contempla la reconstrucción de tres cuadras entre las calles Michael E. Connor y Asunción. Las labores forman parte de un contrato municipal de $ 4 millones adjudicado para la rehabilitación de 20 kilómetros de pavimento flexible y 5 kilómetros de hormigón rígido en sectores del centro y sur de Guayaquil, abarcando también intervenciones en avenidas como Rumichaca, José de Antepara, Chile, Cuenca, Boyacá, Bellavista y San Eduardo.
Según el Municipio de Guayaquil, el proyecto tiene un plazo de ejecución total de dos meses. Pese a retrasos puntuales causados por la rotura de una tubería y breves paralizaciones en las labores, los comerciantes confían en que el cronograma oficial se cumpla para reactivar el flujo comercial tras la colocación del nuevo soporte vehicular.








