La renovada escalada militar entre Estados Unidos e Irán sacudió este lunes a los mercados financieros y provocó un nuevo aumento en los precios del petróleo. Los principales índices de Wall Street cerraron con pérdidas, mientras los inversionistas aumentaron su preocupación por el impacto que un conflicto prolongado podría tener sobre la inflación y las tasas de interés.
El S&P 500 cayó 0.36%, el Nasdaq perdió 0.16% y el Dow Jones retrocedió 0.71%. Aunque los tres índices terminaron agosto con ganancias, la jornada estuvo marcada por la incertidumbre generada por los nuevos enfrentamientos entre Washington y Teherán.
El petróleo también reaccionó al alza. El Brent superó los 90 dólares por barril, mientras el crudo estadounidense llegó a rebasar los 86 dólares. La preocupación se concentra en el estrecho de Ormuz, una ruta estratégica para el transporte mundial de petróleo y gas.
La situación aumenta los temores de que un encarecimiento prolongado de la energía vuelva a presionar la inflación global y complique las decisiones de los bancos centrales.








