Un estudio científico encabezado por investigadores de la Universidad de Michigan concluyó que el fenómeno de El Niño presenta actualmente un comportamiento sin precedentes en el último milenio. Tras reconstruir la evolución climática del Pacífico oriental mediante el análisis de corales fósiles recolectados en las islas Galápagos, los expertos determinaron que la variabilidad de este evento es un 36.5 % mayor en la actualidad que la registrada durante el periodo comprendido entre los años 1000 y 1850.
Para reconstruir las temperaturas oceánicas del pasado, el equipo analizó la composición química de los esqueletos de carbonato de calcio de corales en cinco islas del archipiélago ecuatoriano, utilizando proporciones de estroncio, calcio e isótopos de oxígeno datados con uranio-torio. La información reveló que la transformación del fenómeno se concentra principalmente en un aumento de la intensidad de los episodios cálidos, superando con creces las fluctuaciones documentadas durante etapas históricas como la Pequeña Edad de Hielo o el Periodo Cálido Medieval.
Los científicos contrastaron los hallazgos con modelos computacionales de variabilidad natural que contemplan la actividad volcánica y las variaciones solares. Al no poder replicar la magnitud de los cambios actuales sin incluir el aumento de gases de efecto invernadero, concluyeron con un 99 % de confianza que el calentamiento global derivado de la actividad humana está alterando el comportamiento de El Niño, lo que podría amplificar sequías, inundaciones y otros eventos climáticos extremos a nivel planetario.








